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martes, 19 de febrero de 2013

Hay un día feliz



A recorrer me dediqué esta tarde
las solitarias calles de mi aldea
acompañado por el buen crepúsculo
que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
y su difusa lámpara de niebla,
sólo que el tiempo lo ha invadido todo
con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
volver a ver esta querida tierra,
pero ahora que he vuelto no comprendo
cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
en la torre más alta de la iglesia;
el caracol en el jardín; y el musgo
en las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, este es el reino
del cielo azul y de las hojas secas
en donde todo y cada cosa tiene
su singular y plácida leyenda:
hasta en la propia sombra reconozco
la mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
que presenció mi juventud primera,
el correo en la esquina de la plaza
y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío!, nunca sabe
uno apreciar la dicha verdadera,
cuando la imaginamos más lejana
es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice
que la vida no es más que una quimera;
una ilusión, un sueño sin orillas,
una pequeña nube pasajera.
Vamos por partes, no sé bien qué digo,
la emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
cuando emprendí mi singular empresa
una tras otra, en oleaje mudo,
al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
y cuando estuve frente a la arboleda
que alimenta el oído del viajero
con su inefable música secreta
recordé el mar y enumeré las hojas
en homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
me detuve delante de una tienda:
el olor del café siempre es el mismo,
siempre la misma luna en mi cabeza;
entre el río de entonces y el de ahora
no distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
que mi padre plantó frente a la puerta
(ilustre padre que en sus buenos tiempos
fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
era un trasunto fiel de la Edad Media
cuando el perro dormía dulcemente
bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
el delicado olor de las violetas
que mi amorosa madre cultivaba
para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
no podría decirlo con certeza;
todo está igual, seguramente,
el vino y el ruiseñor encima de la mesa,
mis hermanos menores a esta hora
deben venir de vuelta de la escuela:
¡sólo que el tiempo lo ha borrado todo
como una blanca tempestad de arena!

____

Nicanor Parra



Reseña biográfica

Poeta, cuentista y ensayista chileno nacido en San Fabián de Alico, en 1914.
Aunque perteneció a una sencilla familia campesina, heredó de sus padres una gran sensibilidad artística.
Después de sus estudios básicos, se recibió como profesor de Matemáticas en el Liceo de Chillán y en la Universidad de Chile, en 1938.
Durante varios años estuvo radicado Estados Unidos e Inglaterra, gracias a becas otorgadas por institutos privados.
Regresó a Chile en 1951.
Desde 1937 incursionó en el cuento y el ensayo, manteniendo viva su vocación poética de tono evocativo y sentimental, como se puede observar en «Cancionero sin nombre» de 1937. Con el paso de los años adoptó una línea que él mismo denominó "antipoesía", cuya muestra más sorprendente se observa  en «Poemas y antipoemas» de 1954.
En 1969 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile, por «Obra gruesa». En 1991 fue galardonado por segunda vez en su país y luego obtuvo el Premio Internacional Juan Rulfo. En 2011 su obra fue reconocida con el máximo galardón de la lengua castellana "El Premio Cervantes".



sábado, 29 de septiembre de 2012

Coplas del Vino



Nervioso, pero sin duelo
a toda la concurrencia
por la mala voz suplico
perdón y condescendencia.

__

Con mi cara de ataúd
y mis mariposas viejas
yo también me hago presente
en esta solemne fiesta.

__

¿Hay algo, pregunto yo
más noble que una botella
de vino bien conversado
entre dos almas gemelas?

__

El vino tiene un poder
que admira y que desconcierta
transmuta la nieve en fuego
y al fuego lo vuelve piedra.

__

El vino es todo, es el mar
las botas de veinte leguas
la alfombra mágica, el sol
el loro de siete lenguas.

__

Algunos toman por sed
otros por olvidar deudas
y yo por ver lagartijas
y sapos en las estrellas.

__

El hombre que no se bebe
su copa sanguinolenta
no puede ser, creo yo
cristiano de buena cepa.

__

El vino puede tomarse
en lata, cristal o greda
pero es mejor en copihue
en fucsia o en azucena.

__

El pobre toma su trago
para compensar las deudas
que no se pueden pagar
con lágrimas ni con huelgas.

__

Si me dieran a elegir
entre diamantes y perlas
yo elegiría un racimo
de uvas blancas y negras.

__

El ciego con una copa
ve chispas y ve centellas
y el cojo de nacimiento
se pone a bailar la cueca.

__

El vino cuando se bebe
con inspiración sincera
sólo puede compararse
al beso de una doncella.

__

Por todo lo cual levanto
mi copa al sol de la noche
y bebo el vino sagrado
que hermana los corazones.

____

Nicanor Parra



Reseña biográfica

Poeta, cuentista y ensayista chileno nacido en San Fabián de Alico, en 1914.
Aunque perteneció a una sencilla familia campesina, heredó de sus padres una gran sensibilidad artística.
Después de sus estudios básicos, se recibió como profesor de Matemáticas en el Liceo de Chillán y en la Universidad de Chile, en 1938.
Durante varios años estuvo radicado Estados Unidos e Inglaterra, gracias a becas otorgadas por institutos privados.
Regresó a Chile en 1951.
Desde 1937 incursionó en el cuento y el ensayo, manteniendo viva su vocación poética de tono evocativo y sentimental, como se puede observar en «Cancionero sin nombre» de 1937. Con el paso de los años adoptó una línea que él mismo denominó "antipoesía", cuya muestra más sorprendente se observa  en «Poemas y antipoemas» de 1954.
En 1969 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile, por «Obra gruesa». En 1991 fue galardonado por segunda vez en su país y luego obtuvo el Premio Internacional Juan Rulfo. En 2011 su obra fue reconocida con el máximo galardón de la lengua castellana "El Premio Cervantes".



domingo, 26 de agosto de 2012

Test



Qué es un antipoeta:
¿Un comerciante en urnas y ataúdes?
¿Un sacerdote que no cree en nada?
¿Un general que duda de sí mismo?
¿Un vagabundo que se ríe de todo
hasta de la vejez y de la muerte?
¿Un interlocutor de mal carácter?
¿Un bailarín al borde del abismo?
¿Un narciso que ama a todo el mundo?
¿Un bromista sangriento
deliberadamente miserable?
¿Un poeta que duerme en una silla?
¿Un alquimista de los tiempos modernos?
¿Un revolucionario de bolsillo?
¿Un pequeño burgués?
¿Un charlatán?
¿Un dios?
¿Un inocente?
¿Un aldeano de Santiago de Chile?
Subraye la frase que considere correcta.

__

Qué es la antipoesía:
¿Un temporal en una taza de té?
¿Una mancha de nieve en una roca?
¿Un azafate lleno de excrementos humanos
como lo cree el padre Salvatierra?
¿Un espejo que dice la verdad?
¿Un bofetón al rostro
del Presidente de la Sociedad de Escritores?
(Dios lo tenga en su santo reino).
¿Una advertencia a los poetas jóvenes?
¿Un ataúd a chorro?
¿Un ataúd a fuerza centrífuga?
¿Un ataúd a gas de parafina?
¿Una capilla ardiente sin difunto?

__

Marque con una cruz
la definición que considere correcta.

____

Nicanor Parra



Reseña biográfica

Poeta, cuentista y ensayista chileno nacido en San Fabián de Alico, en 1914.
Aunque perteneció a una sencilla familia campesina, heredó de sus padres una gran sensibilidad artística.
Después de sus estudios básicos, se recibió como profesor de Matemáticas en el Liceo de Chillán y en la Universidad de Chile, en 1938.
Durante varios años estuvo radicado Estados Unidos e Inglaterra, gracias a becas otorgadas por institutos privados.
Regresó a Chile en 1951.
Desde 1937 incursionó en el cuento y el ensayo, manteniendo viva su vocación poética de tono evocativo y sentimental, como se puede observar en «Cancionero sin nombre» de 1937. Con el paso de los años adoptó una línea que él mismo denominó "antipoesía", cuya muestra más sorprendente se observa  en «Poemas y antipoemas» de 1954.
En 1969 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile, por «Obra gruesa». En 1991 fue galardonado por segunda vez en su país y luego obtuvo el Premio Internacional Juan Rulfo. En 2011 su obra fue reconocida con el máximo galardón de la lengua castellana "El Premio Cervantes".



miércoles, 11 de julio de 2012

Cartas a una desconocida



Cuando pasen los años, cuando pasen
los años y el aire haya cavado un foso
entre tu alma y la mía; cuando pasen los años
y yo sólo sea un hombre que amó,
un ser que se detuvo un instante frente a tus labios,
un pobre hombre cansado de andar por los jardines,
¿dónde estarás tú? ¡Dónde
estarás, oh hija de mis besos!

____

Nicanor Parra



Reseña biográfica

Poeta, cuentista y ensayista chileno nacido en San Fabián de Alico, en 1914.
Aunque perteneció a una sencilla familia campesina, heredó de sus padres una gran sensibilidad artística.
Después de sus estudios básicos, se recibió como profesor de Matemáticas en el Liceo de Chillán y en la Universidad de Chile, en 1938.
Durante varios años estuvo radicado Estados Unidos e Inglaterra, gracias a becas otorgadas por institutos privados.
Regresó a Chile en 1951.
Desde 1937 incursionó en el cuento y el ensayo, manteniendo viva su vocación poética de tono evocativo y sentimental, como se puede observar en «Cancionero sin nombre» de 1937. Con el paso de los años adoptó una línea que él mismo denominó "antipoesía", cuya muestra más sorprendente se observa  en «Poemas y antipoemas» de 1954.
En 1969 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile, por «Obra gruesa». En 1991 fue galardonado por segunda vez en su país y luego obtuvo el Premio Internacional Juan Rulfo. En 2011 su obra fue reconocida con el máximo galardón de la lengua castellana "El Premio Cervantes".



miércoles, 9 de mayo de 2012

Último brindis




Lo queramos o no
sólo tenemos tres alternativas:
el ayer, el presente y el mañana.

__

Y ni siquiera tres
porque como dice el filósofo
el ayer es ayer
nos pertenece sólo en el recuerdo:
a la rosa que ya se deshojó
no se le puede sacar otro pétalo.

__

Las cartas por jugar
son solamente dos:
el presente y el día de mañana.

__

Y ni siquiera dos
porque es un hecho bien establecido
que el presente no existe
sino en la medida en que se hace pasado
y ya pasó...
Como la juventud.

__

En resumidas cuentas
sólo nos va quedando el mañana,
yo levanto mi copa
por ese día que no llega nunca
pero que es lo único
de lo que realmente disponemos.

____

Nicanor Parra



Reseña biográfica

Poeta, cuentista y ensayista chileno nacido en San Fabián de Alico, en 1914.
Aunque perteneció a una sencilla familia campesina, heredó de sus padres una gran sensibilidad artística.
Después de sus estudios básicos, se recibió como profesor de Matemáticas en el Liceo de Chillán y en la Universidad de Chile, en 1938.
Durante varios años estuvo radicado Estados Unidos e Inglaterra, gracias a becas otorgadas por institutos privados.
Regresó a Chile en 1951.
Desde 1937 incursionó en el cuento y el ensayo, manteniendo viva su vocación poética de tono evocativo y sentimental, como se puede observar en «Cancionero sin nombre» de 1937. Con el paso de los años adoptó una línea que él mismo denominó "antipoesía", cuya muestra más sorprendente se observa  en «Poemas y antipoemas» de 1954.
En 1969 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile, por «Obra gruesa». En 1991 fue galardonado por segunda vez en su país y luego obtuvo el Premio Internacional Juan Rulfo. En 2011 su obra fue reconocida con el máximo galardón de la lengua castellana "El Premio Cervantes".